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Hay que fallar y hacerlo mal

Ya se que sonará raro pero es así. Cuando estás aprendiendo un acorde, un rasgueo o una melodía, es importante fallar, hacerlo mal, y no desesperarse.

En ese momento en lugar de parar y empezar de nuevo, continúa haciéndolo mal y escucha como suena. Y sin parar de tocar intenta corregirlo.

Aprendiendo a reconocer cómo suenan los errores podremos corregirlos, antes incluso de que nadie se de cuenta.

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